La Arquitectura Románica en Cataluña

El románico empieza a desarrolarse en torno al año 1.000 y se extiende rápidamente por toda Europa, es el primer movimiento artístico internacional, con unidad estilística a pesar de las variantes locales.
En Cataluña el nuevo estilo artístico llega de la mano del Abad Oliba que desde Ripoll, Cuixà y Vic es el gran impulsor de la renovación arquitectónica que vivirán los condados catalanes durante el siglo XI
El primer románico recoge componentes procedentes del mundo clásico, la tradición local y las formas lombardas llegadas con los maestros de obra itinerantes. Las construcciones son funcionales y austeras con la única decoración exterior de arcos ciegos y bandas lombardas, con muros gruesos capaces de aguantar el peso de las bóvedas de cañón. Las aberturas son escasas y las naves las vemos generalmente separadas por columnas o pilares unidos por arcos de medio punto.
Durante el s. XII las mejoras técnicas muestran el perfeccionamiento del trabajo de la piedra. Los recursos arquitectónicos se diversifican y se añaden más elementos escultóricos en la decoración
En el siglo XIII las formas románicas empiezan a convivir con la llegada del gótico tal como vemos en las construcciones de la “Escuela de Lleida”.