Santa Maria de Cardet

Santa Maria de Cardet conserva uno de los ábsides más espectaculares de la Vall de Boí. El templo se edificó sobre la pronunciada pendiente de la montaña, aprovechando el desnivel del terreno, para construir una pequeña cripta en el interior, la única de todo el conjunto.

A diferencia del resto de iglesias de la Vall de Boí, en este caso el campanario es de espadaña, fruto de las transformaciones barrocas que experimentó el templo.

En la última restauración se ha querido mantener el interior de la iglesia tal como era a principios del siglo XX.

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Historia

En la Edad Media las posesiones de los señores de Erill la Vall de Boí comenzaban en el estrecho de las Cabanasses, justo debajo del pueblo de Cardet.

El pueblo y su iglesia están ubicados en un emplaxzamiento muy estratégico: desde Cardet se podía controlar el acceso al valle y buena parte del territorio.

Las primeras noticias referentes al pueblo de Cardet las encontramos en un documento del 1054, donde aparece citada la villa de Cardeto.

También aparece documentado en el testamento de Bernat de Erill, del 1157, cuando antes de partir en peregrinación a Jerusalén, cede Cardet en el monasterio de Lavaix (que estaba situado cerca del Pont de Suert). En este documento Cardet no se denomina villa, sino castillo de Cardet, lo que hace pensar en la función de la situación estratégica del pueblo.

Arquitectura

Santa María de Cardet es una iglesia de una sola nave cubierta por cuatro tramos de bóveda de arista. La nave está coronada al este por un ábside semicircular.

A ambos lados de la nave podemos ver semicolumnas y semipilastres adosadas a los muros. Su función era la de sostener el peso de la bóveda de cañón que cubría el edificio en época románica.

La planta de la iglesia fue modificada en época moderna, cuando se añadió una sacristía y una capilla.

Santa María fue construida aprovechando el desnivel del terreno, lo que permitió que dispusiera de dos plantas, la de la iglesia propiamente dicha y la de la cripta, situada debajo del presbiterio.

El espacio de la cripta está adaptado a la forma semicircular del ábside y se encuentra cubierto por una bóveda de cañón. En la parte central del muro se abre una ventana de un solo derrame y de arco de medio punto.

En la fachada oeste encontramos la puerta de acceso al templo, protegida por un porche construido posteriormente.

Miremos por fuera

El ábside de Santa María de Cardet es uno de los más espectaculares de todo el conjunto románico del valle. Está decorado con los diferentes motivos lombardos que se repiten en todas las iglesias del valle: los arcos ciegos, el friso de diente de sierra y las lesenas.

Santa Maria de Cardet es la única iglesia del valle que no tiene campanario de torre, sino una espadaña de factura barroca que corona la fachada principal.

En la puerta de la iglesia se conserva un excelente cerrojo de forja medieval decorado con motivos geométricos en el brazo y una cabeza muy bien trabajado en el extremo.

Miramos por dentro

Santa Maria de Cardet es la iglesia más pequeña de todas las del valle. Actualmente, el interior del edificio todavía parece más reducido debido a la presencia del retablo barroco que esconde el espacio del ábside.

En la última restauración se ha querido mantener el interior de la iglesia tal y como era a principios del siglo XX. Se han respetado los añadidos arquitectónicos (la bóveda de arista, la sacristía y la capilla) y los bienes muebles posteriores a la época románica.

Decoración

En el interior de la iglesia de Santa María de Cardet se encontró, a principios del siglo XX, un frontal de altar fechado en la segunda mitad del siglo XIII. Actualmente está conservado en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y en el interior de la iglesia podemos ver una reproducción.

El frontal de Santa María de Cardet fue realizado por el taller de Ribagorza. De este taller se conocen varias obras, todas ellas muy similares en técnica y estilo, como es el frontal procedente de la ermita de Sant Pere de Boí, hoy en ruinas.

El frontal de Cardet es de madera y está decorado con relieves de estuco por encima de los cuales encontramos varias escenas pintadas con la técnica del temple (pigmentos mezclados con huevo)

Esta pieza está dedicada a la Virgen y a su hijo Jesús, y se representan diversas escenas de la vida de la Virgen que pueden ser identificadas por diferentes inscripciones.

Presidiendo el frontal aparecen la Virgen y el Niño Jesús, dentro de una mandorla. María está coronada y sentada en el trono, con el Niño Jesús en el regazo, que bendice con la mano derecha y sostiene con la izquierda el libro de los Evangelios. Rodeando la mandorla, aparecen representados los cuatro símbolos de los evangelistas, el tetramorfo.

En los registros lateral se representan las escenas de la Visitación y la Anunciación separadas por una columna, la Epifanía, los Reyes Magos haciendo la ofrenda al Niño, la escena de la Natividad y la Anunciación a los pastores, el Martirio de los Inocentes y la Huida a Egipto.

Dentro de la iglesia de Santa María de Cardet también se conservó hasta principios del siglo XX una viga travesera original con decoración pictórica, actualmente conservada en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Cronología

s.XI - s.XII : Primer momento constructivo

s.XII - s.XIII : Hundimiento de la nave y varias reformas

s.XVII - s.XVIII : Reformas barrocas que le confieren el aspecto actual

2005/2006 : Restauración

Planta y alzado